Una de las novedades que quizás todavía no conozcas de las nuevas medidas aprobadas en el anteproyecto de reforma de la Ley de Seguridad Vial y que se prevé que se introduzcan definitivamente a lo largo de este 2021, es la que se refiere al uso de los Sistemas de Retención Infantil (SRI). La seguridad vial tiene mucho que ver con la prevención, especialmente cuando hablamos de los más pequeños, uno de los colectivos más vulnerables. Por ello, desde la Dirección General de Tráfico (DGT) se quiere subir de 3 a 4 los puntos por no llevar este tipo de dispositivos de seguridad o por no llevarlos correctamente. Estos sistemas de retención son clave para evitar o reducir las lesiones graves o fatales en caso de accidente, sin embargo, el conocimiento sobre los sistemas de retención infantil no es tan amplio como debería ser.

El uso de un sistema de retención para aquellos menores cuya estatura sea igual o inferior a 135 cm viene regulado por el artículo 117 del Reglamento General de Circulación. Deberán utilizar siempre un sistema de retención homologado y adaptado a su peso y altura. Su uso tiene consecuencias muy positivas en la seguridad de los más pequeños, reduciendo en un 75% las muertes y en un 90% las lesiones, apunta la DGT.

Actualmente, la Ley de tráfico y Seguridad Vial pena el incumplimiento de esta normativa con una sanción de 200 euros, la retirada de 3 puntos del carné y con la posibilidad de que el agente inmovilice el vehículo. Por lo que, con la nueva medida, se mantendrá todo igual además de subir la retirada de los puntos de 3 a 4.

A continuación, recopilamos una serie de datos y recomendaciones imprescindibles para realizar un buen uso de estos dispositivos.

Homologación

La sillita de coche tienen que ser adecuadas a la estatura del menor para que viaje seguro y cómodo. Por ello, a medida que vaya creciendo, deberemos ir cambiándola para que ajuste a él. Estos dispositivos llevan una etiqueta de homologación que garantiza que cumplen los requisitos de seguridad establecidos por las dos normativas europeas existentes. Por un lado, la ECE R44/04, que es la más conocida y hace referencia a los distintos grupos de Sistemas de Retención Infantil (SRI) según el peso del niño, y por el otro, la norma i-Size (ECE R129 i-Size), que funciona según la altura.

Aunque los menores que tengan una estatura superior a 1,35 cm podrán utilizar ya los cinturones de seguridad del propio vehículo, desde la DGT se recomienda el uso de los SRI hasta que el niño alcance los 150 cm, siempre y cuando está homologado a su talla y peso.

¿Dónde comprarlo?

Al tratarse de un dispositivo de seguridad lo mejor es no jugársela. Nunca sabes con qué te puedes encontrar, por lo que se aconseja no utilizar sillitas de segunda mano. Además, tras un accidente, es imprescindible cambiar el SRI.

Antes de adquirir uno es importante que examines el sistema de anclaje de tu vehículo y compruebes si el sistema elegido se adapta correctamente.

¿Dónde montarlo?

Tener el SRI adecuado es fundamental, pero también lo es saber colocarlo. Por norma, los menores deben ir sentados siempre en los asientos traseros del vehículo, y es allí donde debemos instalar la sillita, preferiblemente en el centro. Solo podrán instalarse delante cuando el vehículo no disponga de ellos, cuando estén ya ocupados por otros menores de las mismas características o bien cuando no sea posible instalar en dichos asientos todos los sistemas de retención infantil. Solo en estas situaciones los menores podrán sentarse en el asiento delantero del vehículo. Eso sí, en esos casos será obligatorio desactivar el airbag.

Asimismo, lo más seguro es que el menor viaje en el sentido contrario a la marcha, siempre siguiendo las normas que fijan tanto el fabricante del SRI y del vehículo.

¿Cómo utilizarlo?

En cualquier caso, para que el niño esté bien sujeto deberemos hacer que la banda diagonal pase por encima de la clavícula, sobre el hombro y que quede bien pegada al pecho. La banda horizontal tiene que quedar lo más baja posible, paralela a los muslos.

¿Cuándo sé que la tengo que cambiar?

Los cambios de silla deben retrasarse el máximo de tiempo posible, apunta la DGT, siempre y cuando la cabeza no sobresalga sobre el respaldo de la silla, y que no se supere el peso máximo recomendado por el fabricante. Cambiarla antes de la cuenta, puede hacer que los arneses o el cinturón de seguridad no queden bien ajustados y eso provoque el que el niño rote por encima del cinturón o se deslice por debajo (por el efecto submarino) y salga despedido en caso de accidente.